Bio

La música es mi pasión, y a ella me he dedicado desde que tengo uso de razón. Mi carrera comenzó como pianista en el conservatorio Manuel Massotti, en Murcia, mi ciudad natal. Me encantaba el piano clásico, mientras que en mi cuarto escuchaba hip hop, y cantidad de estilos que encontraba en los discos que por entonces caían mi círculo. De aquella época recuerdo Björk, Rage Against the Machine, Massive Atack, Camarón de la Isla

Un día llegó a mis manos un disco de timba cubana y me enamoré de este estilo de música. Entonces comencé a interesarme por la percusión y en el año 2002 me mudé a Barcelona, ciudad donde resido actualmente, para estudiar en el Taller de Musics.  Conocí a Miguel Angá Díaz, con quien aprendí gran parte de los recursos percusivos que hoy en día utilizo en muchas de mis producciones. Además de la percusión y el piano, comencé a obsesionarme por la armonía y la producción musical, en mi estudio sentía que podía volar.


Después de diplomarme en el Taller ingresé en la Escola de Música de Catalunya (ESMUC), donde cursé el Grado Superior de Jazz y Música Moderna, y en el año 2013 viajé a Cuba, donde permanecí un año estudiando en el Instituto Superior de las Artes de La Habana, obteniendo el Diploma de Postgrado de Percusión Folclórica. Cuba fue un antes y un después en mi carrera, mi conexión con esta isla va mas allá de lo musical. No son solo los ritmos y las melodías de la santería lo que se filtra a menudo en mis trabajos, hay algo mas, dificil de explicar...

Al volver a Barcelona fui de nuevo a la ESMUC, en esta ocasión para cursar el Máster en Piano Flamenco, fue un punto de inflexión importante por el reencuentro con mi primer instrumento, y el momento en el que entré de lleno en el universo flamenco.


Todas las influencias y la música que he ido aprendiendo durante estos años forman parte de mis producciones. En el estudio encuentro mi hábitat, dejo que la música electrónica, el flamenco, el hip hop, el son cubano o el jazz aparezcan y desaparezcan, para dar forma a las ideas que nacen con cada composición, con cada arreglo musical o con cada producción. Creo en la música como lenguaje común de la humanidad. Es el sonido que emiten las emociones y ha de conmoverte, de revolucionarte, de transformarte o de llevarte a sitios que no conocías antes. No se trata de etiquetas, se trata de honestidad. Esto es lo que pienso cuando estoy produciendo.